Cuando el amor duele

Sí,

No

Sí, No

Sí…

 

Apuraba cada pétalo, en un afán por arrancar una respuesta,

Sí, no… dos mágicas palabras en las que confiaba con desesperación.

¿El destino estaría ya escrito? la duda me desgarraba por dentro.

 

Continuaba paso a paso, firme, aunque el camino se había detenido ya,

desvanecido…

evaporado.

Los edificios me engullían, ya no existían más;

Las miradas intrusas tampoco podían penetrar en mi mente,

ese espacio mío, solo mío.

 

Y… ¿si la respuesta fuese un no?

afilado, despiadado quebrando mi interior

Y… ¿si

esa mirada sostenida por unos instantes

penetrante hasta partirme el alma,

fuese fruto de mi imaginación?

 

Nunca lo sabré, pero sospecho ¡Qué sí fue real!

 Dámaris María

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